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dc.contributor.advisorGómez Azuero, Juan Pablospa
dc.contributor.authorCifuentes Escobar, Luisa Mariana
dc.coverage.spatialCalle 100spa
dc.date.accessioned2015-10-05T19:27:23Z
dc.date.accessioned2019-12-26T22:29:24Z
dc.date.available2015-10-05T19:27:23Z
dc.date.available2019-12-26T22:29:24Z
dc.date.issued2015-08-02
dc.identifier.urihttp://hdl.handle.net/10654/6666
dc.description.abstractJulio Rivera Clavería (2013) afirma que durante la década de los 60 y los 80 surgieron los primeros brotes de la pandilla autodenominada “Mara” en la ciudad de los Ángeles, Estados Unidos. El origen de las Maras responde a la emigración masiva de jóvenes salvadoreños durante el conflicto armado presentado en el país, quienes tras sufrir los efectos propios de la inmigración junto con salvadoreños, hondureños y guatemaltecos se unieron para formar de esta manera un grupo denominado MS-13 que les permitía responder a los ataques racistas proporcionados por las pandillas afroamericanas y Mexicanas los cuales agredían a los latinos sin papeles. La estructura de las maras se caracterizan por ser altamente jerarquizadas y por la juventud de sus miembros quienes no superan los 24 años de edad. Así mismo, las Maras adoptaron algunas influencias de las pandillas de los cholos de los años 40 tanto estéticas como filosóficas. De esta manera, como lo aseguran Altmann Barbòn Josette y Beirute Brealey Tatiana (2011) el incremento y el nivel de violencia utilizado por las Maras en los años 90 llevo al gobierno de los Estados Unidos a tomar la decisión de deportar a sus países de origen a los “mareros”. Generando de esta manera el fenómeno de las maras en los países de Centro América especialmente en el Salvador. Tras la falta de políticas de reinserción social en los países receptores de deportados, como lo señala Marcela Solís (2014) los integrantes de las Maras se reorganizaron en las zonas más marginales de sus territorios, aceptando nuevos miembros a sus filas especialmente a jóvenes de estratos muy bajos. Así, la reorganización de la Mara significo un nuevo fenómeno social criminal, ya que, la deportación de los “mareros” permitió la globalización de las pandillas al permitirles vínculos criminales especialmente en Estados Unidos, El Salvador, Honduras y Guatemala. Estados que como lo afirman Altmann Barbòn Josette y Beirute Brealey Tatiana (2011) por medio de diferentes operaciones y políticas conjuntas intentaron contrarrestar el actuar de las Maras en la región. El acelerado crecimiento de las Maras en el Salvador, Guatemala y Honduras responde a “múltiples factores sociales, económicos, políticos, culturales y circunstanciales (…) que lejos de mejorar han empeorado en los últimos 20 años” (Montero Moncada Luis Alexander, Pérez Lina y Herrera Ángela, 2013. P.12) permitiendo que las actividades delictivas y criminales a las que se dedican las Maras tales como la extorción, el trafico de estupefacientes, de personas y armas entre otras representen para los jóvenes una oportunidad de poseer un estatus mayor dentro de sus sociedad. Así, la estructura que las Maras han adoptado ha permitido que sus miembros adquieran y construyan estructuras de lealtad hacia la organización representadas en una filosofía de vida, una estructuración de reglas y códigos, que sumados a sus actividades delictivas propias de las Maras, pueden ser reconocidas como lo plantea Abadinsky (1997) como una pandilla, ya que, estas cuentan principalmente con una estructura jerarquizada y divida del “trabajo”, así como también con diferentes factores tales como un sistema para ingresar, presencia y control en varios territorios por medio de actos de violencia extrema. Así mismo, es importante llevar a cabo una distinción entre las Maras. Es decir, entre la Mara Salvatrucha o las también llamadas MS-13 y la Mara-18 o también llamada Barrio 18, Abadinsky (1997) reconoce ambas organizaciones como pandillas dado a su organización, la distinción entre ambas organizaciones a pesar de que su origen es el mismo, estas son rivales y se diferencian entre otras cosas por su nivel de violencia y crecimiento, la Mara Salvatrucha desde su origen estuvo conformada por excombatientes de la guerra civil del Salvador lo que permitió que sus integrantes desarrollaran técnicas mas violentas y sangrientas.spa
dc.format.mimetypeapplication/pdfspa
dc.language.isospaspa
dc.titleEfecto de las maras en las políticas de seguridad del continente Centroamericano durante los años 90spa
dc.typeinfo:eu-repo/semantics/bachelorThesisspa
dc.rights.accessrightsinfo:eu-repo/semantics/openAccessspa
dc.subject.lembPANDILLAS - ASPECTOS SOCIALES - CENTROAMERICAspa
dc.subject.lembSEGURIDAD NACIONAL - COLOMBIAspa
dc.publisher.departmentFacultad de Relaciones Internacionales, Estrategia y Seguridadspa
dc.type.localTrabajo de gradospa
dc.description.abstractenglishJulio Rivera Clavería (2013) states that during the 60s and 80s the first shoots of the self-gang "Mara" in the city of Los Angeles, United States emerged. The origin of the Maras responds to the mass emigration of young Salvadorans during the armed conflict presented in the nation who after suffering the effects of immigration own with Salvadorans, Hondurans and Guatemalans together to thereby form a group called MS 13 that allowed them to respond to racist attacks provided by African American and Mexican gangs who assaulted undocumented Latinos. The structure of the gangs are characterized as highly hierarchical and youth of its members who do not exceed 24 years. Likewise, the Maras adopted some influences of gangs of cholos 40s both aesthetic and philosophical. Thus, as we say Altmann Barbon Josette and Beirute Brealey Tatiana (2011) the increase and the level of violence used by the Maras in the 90s I take the government of the United States to take the decision to deport to their home countries the "maras". Thereby generating the phenomenon of gangs in Central American countries especially in El Salvador. After the lack of social integration policies in host countries of deportees, as noted Marcela Solis (2014) members of the Maras were reorganized into more marginal areas of their territories, accepting new members to their ranks especially young strata very low. Thus, the reorganization of the Mara mean a new criminal social phenomenon since the deportation of the "maras" allowed the globalization of criminal gangs by allowing links especially in the US, El Salvador, Honduras and Guatemala. States claim as Barbon Josette Altmann and Beirute Brealey Tatiana (2011) through different operations and joint policies sought to counter the actions of the Maras in the region. The rapid growth of Maras in El Salvador, Guatemala and Honduras meet "multiple social, cultural and circumstantial (...) economic factors, political, far from improving have worsened over the past 20 years" (Moncada Luis Alexander Montero Perez Lina and Angela Herrera, 2013. P.12) allowing criminal and criminal activities that are engaged Maras such as extortion, trafficking of drugs, people and weapons including for young people represent a chance to own status greater in their society. Thus, the structure that the Maras have adopted has allowed its members to acquire and build structures loyalty to the organization represented a philosophy of life, a structure of rules and codes, which added to his own from the Maras criminal activities, they can be recognized as suggested Abadinsky (1997) as a gang, because, these have mainly with a hierarchical structure and divide the "work" as well as to factors such as a system to enter, presence and control in various territories through acts of extreme violence. It is also important to carry out a distinction between the Maras. Ie between the Mara Salvatrucha or also called MS-13 and Mara-18, also called Barrio 18, Abadinsky (1997) recognized two organizations as gangs gave his organization, the distinction between the two organizations despite their origin is the same, these rivals and differentiate among other things, the level of violence and growth, the Mara Salvatrucha at its source was formed by veterans of the civil war in Salvador allowing its members develop more violent and bloody techniques.eng
dc.title.translatedEffect of gangs in the policies of american continent safety during the 90spa
dc.subject.keywordsMarasspa
dc.subject.keywordsgangspa
dc.subject.keywordssecurity policiesspa
dc.subject.keywordsdeportationspa
dc.subject.keywordsmigrationspa
dc.subject.keywordsviolencespa
dc.subject.keywordscrimespa
dc.subject.keywordscrimespa
dc.publisher.programRelaciones Internacionales y Estudios Políticosspa
dc.creator.degreenameProfesional en Relaciones Internacionales y Estudios Políticosspa
dc.description.degreelevelPregradospa
dc.type.versioninfo:eu-repo/semantics/acceptedVersionspa
dc.relation.referencesAguilar Jannette y Carranza Marlon (2008). Ponencia preparada en el marco del informe Estado de la Región en desarrollo humano sostenible 2008, Las maras y pandillas como actores ilegales de la región. San Salvador: Universidad Centroamericana “José Simeón Cañas”.spa
dc.relation.referencesAltmann Barbòn Josette y Beirute Brealey Tatiana (2011). América Latina y el caribe: Cooperación transfronteriza. De territorios de división a espacios de encuentro. Bueno Aires: Teseospa
dc.relation.referencesFlores Roberto, Andino Mencias Tomás y Becker Dennis (2002). Las maras en Honduras: investigación sobre pandillas y violencia juvenil. Honduras: Asociación Cristiana de jóvenes de Hondurasspa
dc.subject.proposalMarasspa
dc.subject.proposalpandillaspa
dc.subject.proposalpolíticas de seguridadspa
dc.subject.proposaldeportaciónspa
dc.subject.proposalmigraciónspa
dc.subject.proposalviolenciaspa
dc.subject.proposaldelincuenciaspa
dc.subject.proposalcrimenspa
dc.publisher.grantorUniversidad Militar Nueva Granadaspa


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